Estaba yo ayer aburrido en casa cuando, ni corto ni perezoso, me dió por ponerme a leer entradas antiguas del blog. Se supone que el blog iba a estar destinado a enseñar al mundo mi visión sobre Irán, pero de eso hay más bien poco. No he contado nada de la ciudad ni del país. Como más vale tarde que nunca, hay que resarcirse cuanto antes. Así al menos me quedo a gusto y con la conciencia tranquila.
Por tanto, a partir de esta tarde voy a empezar a escribir una serie de entradas sobre Teherán y sobre las distintas ciudades que visité en el país, y a ilustrarlo todo con fotos. Se lo debo a Teherán, y a todos los iraníes que conocí por allí y que tan bien me trataron.